«Estoy en contacto con mi interior,
mis ideas buscan liberarse
y formar parte de este universo».

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Marina Daniela Cetti:
«A cada cual su explosión personal»

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por Romi Amodei



Corría el año 1996 cuando Marina Daniela Cetti llega al taller de la artista plástica Nora Corradetti, en aquel entonces Cetti era estudiante de la carrera de Arquitectura y la materia Proyectual I se había convertido en su mayor pesadilla. Ese obstáculo fue el puente hacia un encuentro mágico.

«Le estoy eternamente agradecida a Nora por lo que significó conocerla y descubrir la pintura. El lugar, el espacio, las personas, el aire, la música, las telas, todo era nuevo para mí, me emocionaba y vibraba una energía increíble».

«Comencé por el dibujo de espacios arquitectónicos con croquis rápidos, dibujos más técnicos, naturaleza muerta y otros objetos».

A su alrededor un nuevo mundo comenzaba a despertarse, a latir, a susurrarle al oído y a mostrarle un camino posible y diferente.

«El olor al óleo, los colores, las pinceladas, el clima de un cuadro. Todo eso me emocionaba, quería empezar, probar, hacer… Después de varios meses de dibujo junto con la materia Proyectual I aprobada comencé a pintar.

Hubo un antes y un después en mi vida, en ese momento supe que era pintar lo que quería hacer el resto de mi vida. Eran largas horas de taller que me parecían que jamás alcanzaban, era mi espacio, mi momento, mi lugar en el mundo».

Al poco tiempo abandona la carrera y se inscribe en la Escuela de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón, cursó tres años, fueron tiempos en los que Marina estaba muy conectada con la pintura, disfrutaba, hacía, creaba y trabajaba. Pero en el 2001, por motivos personales, tuvo que abandonar su pasión por siete años, el regreso de Cetti a la pintura fue en diciembre del 2007 cuando ingresó al taller de la artista plástica Laura Delgado.

«Necesitaba tener un espacio donde poder volver a encontrarme con la pintura. Además de sacar de mí la idea de que tenía que empezar de cero.

Laura me ayudó muchísimo, es una persona increíble la cual saca lo mejor de cada uno de sus alumnos respetando la esencia de cada uno, el taller es un lugar muy especial y su gente es maravillosa. Fue arrancar y darme cuenta que todo estaba ahí, dentro mío, intacto y efervescente. Se había vuelta a encender mi llama interior».

«Todavía y al día de hoy no pude sólo dedicarme a la pintura.

Es mi deseo y mi desafio constante. Mis proyectos y mis decisiones del día a día están basadas en esa certeza y es que quiero dedicar todo el tiempo a mi vida como artista.

Para mí el arte está en todas las cosas, es una forma de mirar, de sentir, de vivir la vida. Mi gran pasión es la pintura. Pero disfruto del arte en sus diferentes formas.

Es crear, diseñar, transformar, reciclar, armar, pegar, recortar, formas, colores, textura… es sensibilidad, es transmitir, es comunicar, es compartir».

Marina tiene además un emprendimiento junto con una amiga, el cual también le permite crear desde otro lugar, se llama: «Rienda suelta», pasen y vean:
http://sueltarienda.blogspot.com

—¿Cuando comenzás una tela, ¿alguna vez partís de alguna idea o sólo desde emociones?
—Por lo general comienzo la tela en blanco desde el impulso y la emoción.

Me dejo llevar por los colores, las texturas, las direcciones y formas que surgen azarosamente. No tengo la angustia de la tela en blanco.

Una vez realizada la primera impronta en la tela, me detengo y ahí sí llega el momento de buscar, bucear en ese mar profundo.

Busco direcciones, formas o colores que me trasmitan algo o me lleven a elegir un camino hacia donde llevar la obra. Observo la composición, la idea de lo que quiero plasmar.

Pocas veces hay un tema concreto, pero siempre me acompañan frases, canciones, imágenes, textos, emociones, los sentidos. Es un cóctel que no tiene una palabra única para definirlo, es puro corazón, muy visceral y gestual al mismo tiempo… es como escuchar una música de fondo y seguir con los latidos del corazón esa música, ese sentir, esa emoción y volcarla a la tela.

Te interesa la literatura, ¿qué autores te gusta leer? y ¿por qué?
—Me gusta mucho la lectura. Tengo etapas en las que leo mucho y otras en las que no toco un libro. Es muy amplio el abanico de autores y temas que leo. Todo suma. Tengo un anotador y un archivo de word en el cual guardo todas las frases, textos, canciones, que por algún motivo me vibran. Son como hilos conductores que van armando una historia invisible…

En tu blog, hay toda una alusión a las mariposas y al efecto que provocan las mismas: «El aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo», ¿te gustaría provocar ese efecto con tu obra?
—Me gustaría…

Creo en que dadas las condiciones iniciales de algo determinado (por ejemplo una tela en blanco), la más mínima variación puede provocar que eso evolucione en formas totalmente diferentes. Y creo que tiene mucho que ver con mi pintura.

Tengo un tema con las mariposas…. de hecho tengo una tatuada.

Las mariposas representan para mí el alma femenina, encierran delicadeza, fragilidad y su vuelo suave y lleno de calma muestra el aspecto positivo de ellas.

Son para mí un símbolo de transformación, metamorfosis, cambio.

También simbolizan libertad, ligereza, belleza, inconstancia, e imprudencia.

Pero en la mariposa también existe otro símbolo y es el de su transformación desde una oruga hasta una hermosa mariposa, con lo que simboliza al alma, a la muerte y al renacimiento bajo una forma mas elevada.

Un volver a empezar eterno. Una nueva oportunidad.

Volar disfrutando de la libertad con la que el viento las hace danzar.

¿Tenés pensada alguna muestra para los próximos meses?
—Tengo una muestra confirmada para el 24 de noviembre en el Camarín de las Musas. Este fue un año en el que decidí dedicarlo a la producción de obra, horas de taller y trabajo.


—De tu experiencia como docente, ¿cuál es tu objetivo?, de esa vivencia día a día, ¿qué te deja?
—A principio de este año me ofrecieron dar clases a niños y acepté sin dudarlo.

Mi experiencia en taller con niños es un desafío y todos los días un aprendizaje.

Ellos me enseñan todo el tiempo y mi intención es trasmitirles a través del juego, del dibujo, la pintura, las manchas, el empaste, la experimentación entre los diversos materiales y el sentir de la experiencia misma, la confianza en sí mismos, la libertad de expresión, valorarse, la apertura, la aceptación como también los conocimientos plásticos en cuanto al color, las formas, la composición, las técnicas.

Con los chicos está la espontaneidad, lo lúdico, la alegría, es un espacio único grupal y al mismo tiempo personal como cada uno de ellos.

Me parece también muy interesante el intercambio entre ellos, el compartir un lugar, un espacio, un interés, un tiempo sin tiempo que es ese momento en el que se pueden zambullir en ese instante mágico de crear y recrear su mundo interior, expresarse y transmitir lo que sienten.

Son dos grupos uno que van de 4 a 8 años y otro de 9 a 15 años.

Ésta te la dejo abierta:
—Este año realicé una serie sin color utilizando sólo pintura asfáltica algo de óleo o sintético blanco o negro. Fue un desafío no utilizar color.

Me despertó mucha curiosidad y mucho placer la técnica del asfalto.

Es muy plástico el asfalto, puede ser muy contundente y al mismo tiempo lograr ser sutil y etéreo. Se logran situaciones e imágenes al azar o con una intención precisa. Es un juego y al mismo tiempo con el paso del tiempo y los trabajos una habilidad.

Hoy volví al color por deseo y necesidad… Siempre he sentido que es un momento mágico el abrir el pomo, colocar el color en la paleta y luego comenzar a formar los colores, uno tras otro, tras otro…


Galería:

Para conocer más obras de la artista:
http://www.marina-mi-obra.blogspot.com


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Romi Amodei

Es Periodista y Organizadora Integral de Eventos.
Web: http://lalunayelarte.blogspot.com/