EN DEFENSA DE LA PELÍCULA Y
CONSIDERACIONES SOBRE LA FOTOGRAFÍA DIGITAL


por
Carlos Valcárcel Gay

 

 

 


 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

    

Es muy triste para los amantes de la película, que sea precisamente España la que silencie la salida de las novedades de Kodak, así como de las promociones que hace Fuji. Los maravillosos adelantos de la fotografía digital, han influido en esta falta de información, especulando que sería una mala inversión al pensar que la película será pronto historia del pasado y sin embargo paradójicamente vienen fomentándose en las revistas especializadas desde Portugal hasta Polonia.

No es preciso ser un lince, para darse cuenta de la enorme ventaja que nos brinda la latitud de las películas, al permitirnos registrar simultáneamente las altas y las  bajas luces. En forma digital no es posible. No cabe la menor duda, que la ventaja que la inmediatez y posesión de este sistema, es insuperable. Se puede renovar la fotografía, tantas veces como sea preciso hasta conseguir la que se ajuste a nuestro gusto; pero también es cierto, que se hubieran  suprimido muchas fotografías que, hoy por hoy, son  altamente interesantes y que forman parte de un archivo con gran valor etnográfico. Por otra parte, al no existir  en la  fotografía digital soporte material, como existe en la fotografía analógica, verdaderamente no hay original, ya que la fotografía obtenida, puede ser una y mil veces modificada creando una nueva imagen. ¿Cuál es el origen, luego de una fotografía ya terminada? Esto puede implicar atentar contra la investigación de la historia del futuro.

¿Y la  conservación? Pasados unos años,¿se conservará la imagen, como la del negativo? Ya surgieron los primeros problemas en este sentido, tanto es así que se esta investigando su durabilidad (y creo ya se han realizado acciones de cubrir con una finísima capa de oro los DVD, lo que les encarece de forma desorbitada.)

Otra cacareada propaganda es que se ahorra la película en las cámaras digitales, lo que abarata el sistema fotográfico, y digo yo que las tarjetas digitales necesarias para obtener las tomas, pueden tener que ser reemplazadas por algún motivo y no digamos del coste de los DVD, pueden alcanzar un alto precio, si  se quiere una mejor y larga conservación.

Creo que las cámaras digitales, han revolucionado el mundo de la fotografía, ya que su eficacia es insuperable en algunas circunstancias. Pero cuando no es necesaria esa urgencia y nos podemos deleitar en la obtención de una  imagen, con parsimonia, la estética de la película es inmejorable.

Otra cuestión preocupante, como decía antes, es la falta del original, la fotografía analógica si lo tiene evidente, pero ¿cuál es el de una fotografía digital? No existe.  Cualquier grabación puede una y mil veces ser modificada; ¿cual sería la primaria, la real? Téngase en cuenta que las tarjetas captadoras de la imagen, tienen una capacidad que ante la posibilidad de rebasar ésta, es necesario borrar las fotografías, para recuperar su utilidad. El DVD en que se revierten las capturas no puede certificar la veracidad, como un negativo, como más arriba digo.

La fotografía digital, es un medio extraordinario de una versatilidad y utilidad inmejorables. Es una herramienta, que puede significar uno de los avances más importantes que se  realizó en este terreno desde hace aproximadamente 189 años. Excepcional adelanto para los fotógrafos de prensa, reporteros de guerra, profesionales y pocos más. Para los que hacemos fotografía reposada, artística, nada significa, ya que  la estética de la película, su latitud y fidelidad al color (no digamos su definición), sólo se consigue con ésta.

En España, en que todo es diferente, no se consideró la promoción  de las nuevas películas Kodak y algo parecido con las de Fuji como decía al principio. Es que el comercio español ya contaba con nuestro papanatismo, hipnotizados con las nuevas tecnologías y con los píxeles.  Una cámara que imite aparentemente la resolución de una analógica, tiene  un precio muy  elevado para el aficionado, que resuelve una óptima calidad con mucho menos desembolso, usando película fotográfica.

Es muy interesante, pero muy interesante  lo que dice  José Francisco Tejera Trejo, en su ensayo “El síndrome de Sylvester”, que en un buscador, se pone enseguida  al  alcance de cualquiera: “…es que creo que se añaden tantos y tantos adelantos técnicos a las herramientas básicas que llega el momento en que se desvirtúa su propia esencia, a la par que uno sienta agobio al utilizarlas; más que facilitarnos la vida, nos disuade de su uso.” Contacto con el autor

____________________________________________________

 

OPINA SOBRE ESTE ARTÍCULO


literatura l fotografía l pintura l reportajes