Bienvenidos
una vez más a La Torre del Misterio de Fermín Castro, nuestro jardín secreto
para contemplar las extrañas flores de la historia. El tema de esta semana
se centra en el mensaje de dos figuras históricas que han marcado la vida de
los hombres durante generaciones, pero a pesar de ser una y otra vez
repetidas no han sido suficientemente explicados y sí villanamente
explotados como justificación de fines inconfesables.
Jesús el
Cristo y Buda tienen un mensaje sorprendentemente idéntico y esto, que
llamará al escándalo a más de uno, se explica de forma muy sencilla si
logramos abandonar los prejuicios propios de nuestra educación y comprender
que ambos mensajes espirituales se basan fundamentalmente en el amor.
Los
paralelismos de estos seres iluminados son sorprendentes, sus vidas
presentan capítulos idénticos y el mensaje de uno parece encontrar
continuación en el de otro. Ambos enseñan que el amor al prójimo, aún a los
enemigos, nos muestra que el camino espiritual necesita del desapego
material y del dinero, afirman que la compasión es el estandarte que debe
guiar nuestra existencia en este mundo.
Es curioso
comprobar como ambos tuvieron, a la edad aproximada de los treinta años,
experiencias paranormales que cambiaron sus vidas y a la postre la propia
Historia. Seguir sus enseñanzas supone un cambio de vida, una concepción
psicológica diferente de la sociedad. El que seguía a Buda tenía que morir y
renacer a una nueva vida, idea idéntica de Jesús.
Tanto Jesús el
Cristo como Buda son médicos que diagnostican el mal del mundo, basado en
tres manifestaciones: ceguera, ansiedad y egocentrismo. Como cura proponen
rechazo a las mezquindades materiales, amor y compasión.
Os propongo un
juego. A continuación voy a escribir sentencias de Jesús y de Buda, tratad
de adivinar cuál pertenece a uno y cuál a otro:
«Tratad a los demás como queréis que ellos os traten».
«Considera a los otros como si fueran tú mismo».
¿Qué frase
pertenece a Jesús y cual a Buda?
«Si alguien te pega en una mejilla, preséntale la otra
también».
«Si alguien te abofetea, te apalea o te arremete con
un cuchillo, debes renunciar a los impulsos y no proferir palabras
malvadas».
¿Y ahora?
«Vuelve la espada a su sitio, que el que a hierro mata
a hierro muere».
«Renunciad a matar, ni con palo ni con espada».
¿Qué sentencia
es de Jesús y cuál de Buda?
«Ellos le dijeron: “Maestro esta mujer ha sido
sorprendida en flagrante adulterio. La ley de Moisés nos manda lapidar a
esta mujer; tú ¿qué dices?” Él dijo: “Aquel de vosotros que este libre de
pecado que tire la primera piedra”.».
«No os fijéis en las faltas de los otros ni en lo que
los otros han hecho o hayan dejado de hacer; mirad lo que vosotros mismos
habéis hecho y habéis dejado de hacer».
Son muchas más
las sentencias de uno y otro que son casi idénticas. Para mí es evidente que
ambas fueron inspiradas por la misma fuente.
El libro que
os recomiendo en esta ocasión se titula Jesús y Buda, de Marcus Borg
editado pulcramente por la editorial Kailas, es un libro muy grato, un buen
manjar para el alma.
Saludos y
amor.
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