Maneras de vivir
por Carlos Díaz



MANERAS DE VIVIR la realidad de los Hikikomoris
con ABEL COLL Y JORDI FAURA

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Abel Coll y Jordi Faura pertenecen a la generación que hace años se llamaba generación JASP, es decir, Jóvenes Aunque Sobradamente Preparados. Lo demuestran con creces en la Villarroel dirigiendo Hikikomori. Obra publicada por Ediciones Bromera. Como en Ser un altre o Cerberus, Jordi Faura coge hechos reales para construir y escribir una ficción.

—Un hikikomori es una persona japonesa que durante años vive aislada en su habitación que se pasa el día durmiendo y la noche jugando a videojuegos o navegando por Internet. Si la obra transcurriera en España ¿qué realidad reflejaríais?

Abel: No tenemos un comportamiento de adolescentes exclusivo, como ocurre con los hikikomoris en Japón o en EE.UU. que tienen la exclusividad de coger metralletas y cargarse a los compañeros de clase en las universidades. Aunque el año pasado salió una encuesta que los adolescentes españoles eran los que más cocaína consumían de toda Europa.

Jordi: En Catalunya hay doscientos mil jóvenes entre 16 y 24 años que no hacen nada. Ni estudian ni trabajan. Solamente pululan y viven de los padres.

—¿A qué crees que se debe esta desidia?

Jordi: Somos unos niños hartos de occidente, que lo tenemos todo y que no tenemos ilusión por nada. ¿Qué clase de mundo estamos haciendo que los que tienen que vivir en él y construirlo para el futuro deciden no jugar la partida?

—¿Hay alguna solución?

Jordi: Quiero pensar que todo va a épocas. Hay un hecho interesante en los hikikomoris, y es que aunque se pasan una media de cuatro años encerrados, la inmensa mayoría acaban saliendo.

Abel: Y hay un factor que es muy importante y es que en Japón si no tienes una carrera universitaria lo tienes muy, muy negro para ganarte la vida.

—La protagonista, una adolescente vende sus braguitas usadas para poder pagarse una operación de aumento de pecho. ¿Seríais capaces de vender vuestros slips usados para conseguir…?

Abel: Dudo mucho que mis slips usados tuvieran un precio muy caro en el mercado pero creo que no lo haría. En nuestro país ya hay una productora de cine porno que vende por Internet las bragas usadas de sus actrices. Seguro que yo también tengo un precio pero no me he planteado cuál.

Jordi: Creo que no tendría excesivos problemas en conseguir una cosa que tenga un punto de interés más allá de lo material. Lo que me parece obsceno es el objetivo. Uno puede hacer barbaridades cuando de ello depende la vida o cosas realmente importantes o trascendentes.

—¿Crees que hay algo que no serías capaz de hacer en tu vida?

Jordi: Sí, un montón de cosas. Nicolas Saint Faux decía que en la guerra un hombre puede mostrar cobardía o locura sanguinaria. Pero eso uno no lo sabe hasta que no se encuentra en la guerra.

—¿Cómo te gustaría que se llamara la era en la que vivimos?

Abel: La era de las palabras.

—Si Abel Coll se aislara en una habitación durante días y días ¿en qué invertiría su tiempo?

Abel: En leer.

—¿Ahora qué estás leyendo?

Abel: El libro de las bestias, de Ramón Llull, poesía simbolista catalana de finales del siglo XIX y también a Pedrolo. Muchas de estas lecturas son por motivo profesional.

—¿Y si no fuera por motivo profesional?

Abel: Paul Auster o Vila-Matas por ejemplo.

—¿Y Jordi Faura en qué invertiría su tiempo mientras estuviera encerrado en una habitación?

Jordi: En escribir. Es una actividad que se hace en solitario.

—Lo cierto es que cada vez hay más hikikomoris en España, cada vez hay más jóvenes chateando y menos contándose sus vidas delante de un café. ¿Las nuevas tecnologías harán que perdamos la comunicación y el contacto entre los seres humanos?

Abel: Harán que la variemos. No sé si a mejor o a peor. Intuyo que a peor. Ojalá me equivoque.

Jordi: Es irónico porque por un lado los mails, los móviles o el Facebook potencian la comunicación pero por otro lado ponen una barrera digital en medio de las personas. Está claro que cada vez hay menos mirada directa a los ojos delante de un café y más a través de un chat de Internet.

—¿Sueles mirar a los ojos?

Jordi: En general sí, pero depende de quien tenga delante y qué me diga.

—La juventud actual es la más criticada, supongo que eso les habrá pasado a nuestros padres, y a nuestros abuelos cuando fueron jóvenes. En cualquier caso ¿esta generación tiene algo mejor que la anterior?

Abel: Se ha ganado en calidad de vida pero no sé bien, bien donde irá. Siempre me dicen que morir es una putada y pienso que sí, pero me jode porque no podré ver el final.

Jordi: Querría pensar que hay algo más de liberación y menos tabús, menos presiones adquiridas a niveles morales.

—En enero del 2008 estrenasteis en Brossa Espai Escènic La Sorra i l’Acadèmia. La historia de un artista que entre gentes, estaba mudo y pensativo y por eso decidió marchar del mundo. Abandonarlo todo y escapar a una torre de marfil para dedicarse exclusivamente al arte y por tanto adivinar quién es él mismo. ¿Sabéis quiénes sois vosotros mismos?

Abel: Si te soy sincero, no.

Jordi: Uno escribe para buscarse, para responder a esa pregunta. En el camino uno se va conociendo.

—¿Qué diríais de vosotros mismos?

Abel: Que me gusta mucho el teatro en todos sus aspectos.

Jordi: Digamos que escribo porque no sé quien soy.

—Si a un hikikomori, que lleva diez años encerrado en su habitación, le tuvierais que explicar en una frase cómo está el mundo ¿qué le diríais?

Abel: ¿En crisis? No. En cambios brutales como especie animal. Estamos en un momento de transición.

Jordi: No le diría nada. Le escucharía para que él pueda hablar.

—¿Qué le pediríais al 2009?

Abel: Que siga todo el año exactamente como el primer minuto del 2009. Me di cuenta que soy un hombre terriblemente feliz y super afortunado.

Jordi: Le pido trabajo, oportunidades. El resto ya lo pongo yo.



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Carlos Díaz

fue finalista como mejor actor en el Premio Espectador deCarlos Díaz la Revista Teatre Bcn por el personaje de Sra. Lucia en la obra Una Noche de Ópera, de La Cubana y Premio Ondas por el programa Tarde de Todos, en Onda Rambla. Ha trabajado en numerosas obras de teatro: Grupo de teatro La Cubana: Una Noche de Ópera (Dir. Jordi Milán); Las Tres Hermanas, de Anton Chejov (Dir. Jordi Oliver); Pigmalión, de Bernard Shaw (Dir. Nancy Tuñón); Romeo y Julieta, de William Shakespeare (Dir. Nancy Tuñón). Cine: Va a ser que nadie es perfecto (Dir. Joaquín Oristrell); Agujeros (Dir. Jan Latussek); Impedimentos (Dir. Doménech Gibert); televisión: Serie El Show de Cándido, en La Sexta; serie Hospital Central, en Tele 5 y serie Lobos, en Antena 3 Televisión, entre otros títulos. Dirigiendo y presentando el programa Contigo en la Tarde fue líder de audiencia en la programación de SomosRadio.

WEB DEL AUTOR: http://carlosdiazactor.es/