por
Alejandro Tobar


Georg Trakl,
referente del expresionismo



Acudimos esta vez a los anales de la literatura expresionista para recuperar la figura de Georg Trakl, un poeta no demasiado conocido en España pero que, entre otras razones, gracias a las referencias que de él hizo Bolaño resulta en estos últimos tiempos un poco más familiar al lector hispanohablante. Se trata de un austriaco (Salszburgo, 1887-1914) influido por autores como el denso autor teatral belga Maeterlink, el (re) conocidísimo Hölderlin o el propio Novalis. Dado su carácter atormentado y el arraigado sentimiento de culpabilidad que siempre le acompañó se dio a una vida de drogas y alcohol.

Dicen que su poesía no es un resultado sino un proceso o puesto en palabras de Guillermo de Torre: «importa el camino, no la posada». Se diría que es la suya una poesía cargada de impotencia, coloreada con tonos tenues (el azul será por ejemplo un color que invada gran parte de sus poemas) y un dolor pausado pero incesante. Si bien es Trakl probablemente el más leído de los poetas expresionistas alemanes, sigue siendo insuficiente el conocimiento que de su obra se tiene en nuestro país.

Este período que comprende desde 1910 a 1914 cuenta con grande nombres, no cabe duda, y entre ellos reitero que quizá sea la figura de Trakl la que lidere a su generación, cuyos miembros (o al menos buena parte de ellos), por cierto, pusieron fin a sus vidas de manera trágica.

Hasta aquí este breve comentario sobre el gran poeta Trakl.


 


Melancolía de la tarde

Georg Trakl

 

El bosque se extiende agonizante—
y lo circundan sombras como setos
El venado abandona temblando su escondrijo
mientras corre un arroyo con suavidad

y va siguiendo a helechos, viejos cantos
y reluce como la plata entre enredos de frondas
Pronto se le escucha en negros cráteres—
Tal vez brillen ya estrellas a lo lejos.

El campo en sombras brilla sin tener fin,
pueblos dispersos, pantanos y lagunas,
y hay algo que dirías un fuego.
Un fulgor frío atraviesa las calles.

Intuyes en el cielo un movimiento,
el migrar de una bandada de pájaros silvestres
hacia tierras hermosas y lejanas.
Sube y baja el movimiento de los juncos.
 


* * * * *

Alejandro Tobar Salazar (Lugo, España, 1983), Ganador del concurso de Relatos de Verano 2005 de la Voz de Galicia. Accésit en el IV certamen de poesía Lucus Augusti 2006. Un 2º Premio en el Contacontos 2003, organizado por la Xunta de Galicia, por su guión Nin tanto nin tan pouco, 6.º premio en el I certamen Ribeira Sacra literaria 2006, mención de honor Cuentos de navidad, de la revista Emol; ha publicado poemas, reseñas y artículos en revistas literarias y diarios como Arteliteral, Literaturas.com, El Progreso de Lugo o la editorial Galaxia. Tras cinco años de estancia en Madrid, actualmente reside en Marsella, Francia. Colaborador habitual de la Revista Almiar / Margencero.

alejandro_tobar[at]hotmail.com

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