Hilario Camacho
De paso (1975)



VOLAR ES PARA LOS PÁJAROS
(H. Camacho/P. Guerrero/H. Camacho)

Hace tiempo era un niño buen cazador de nubes
y es que al cielo subía por sumas de escaleras
trepando por la hierba de luz del arco iris
o por los hilos de sol de mis cometas.

Ahora quiero volar, y sé que antes del silencio,
antes del bien y del mal, del cruel y del tirano
pasaba por el mundo sobre ángeles y cosas
un hombre libre con alas en las manos.

Ahora vuelvo a volar. Tengo unas alas blancas
con que abrazar el aire, romper el horizonte,
llegar hasta ciudades lejanas como sueños
y enseñarles a todos que es posible la vida.

Suben a mi ventana gritos alucinados,
chirridos de sirena arañándome entero
y voces de «estás loco, volar es para pájaros».
Pero extiendo mis alas, miro hacia el cielo y salto,
miro hacia el suelo y caigo.



TESTIMONIO
(Jesús Rojas/H. Camacho)

Ella es mujer fuente,
ella es mujer árbol, manantial;
parece una canción
cuando se deja reposar,
una canción de Leonard Cohen,
tal vez de Janis Joplin;
pienso que no existe
si no fuera por su cálido amor,
por sus delgadas piernas imantadas;
en su profunda gruta
no existe el tiempo,
en su profunda gruta
no existe el terrible dolor de la música.

No existe esa angustia impalpable
de llorar boca abajo
en un campo de fresas, amapolas y guindas,
bajo la lluvia infame
rodeado de perros que te lamen
los ojos.

En su profunda gruta
no existe el tiempo,
en su profunda gruta
no existen las manos
y todo el Universo
con su angustia impalpable.
Sube y baja la muerte
por su amor inasible
mientras Yoko Ono canta
haced el amor
entre nubes de llanto.
Hay un humo fugaz
que nos ata y nos quema.

Chema Lara sala galileo 2010
Chema Lara (d) en el concierto
«Por una calle en Madrid para Hilario Camacho»,
Sala Galileo (Madrid, diciembre de 2010)


CUERPO DE OLA
(F. Escalada/H. Camacho)

Tienes ya veinte años,
cuerpo de ola,
y tu padre no quiere que salgas sola.

Tienes sal en los ojos,
sed en tu vientre,
caracolas de sombra
y trigo caliente.

Te cortejan los hombres
por los senderos
y tu padre no quiere
que hables con ellos;
una noche de fuego
y árboles negros
tu padre ya no pudo
matar sus celos.

En la noche sin luna
temblores de alba
dibujarán sus besos
sobre tu cama.

Cascabeles de sangre,
peces de plata
cantaron por tu cuerpo
de seda y nácar.

Desde entonces ya crecen
en tu voz amapolas
y tu padre no quiere
que duermas sola.

Tienes ya veinte años,
cuerpo de ola,
y tu padre no quiere
que salgas sola.


EL PESO DEL MUNDO
(H. Camacho/H. Camacho/J. P. Torlais)
Adaptación libre de un fragmento del poema Howl, de A. Guinsberg

El peso del mundo es amor
bajo el caos de soledad,
bajo el caos de insatisfacción;
el peso que llevamos es amor,
el llanto del mundo es amor,
no hay sosiego sin amor,
nadie duerme sin sueños de amor,
el llanto del mundo es amor.

No puedes negarlo
si en tus sueños tienta el cuerpo,
si en tu mente hace el milagro.
Y tu imaginación angustia
hasta nacer en ti.

La ofrenda del mundo es amar
con toda su plenitud,
has de darlo en soledad,
la ofrenda del mundo es amor.

Los cuerpos brillan juntos
y la mano cruel avanza
inefable, cálida
hacia el centro de tu cuerpo,
tiembla la piel de felicidad.

pancho varona sala galileo 2010
Pancho Varona (d) en el concierto
«Por una calle en Madrid para Hilario Camacho»,
Sala Galileo (Madrid, diciembre de 2010)


EL AGUA EN SUS CABELLOS
(A. Machado/H. Camacho)

Desgarrada la nube
el arco iris brillando ya en el cielo.
Y en un fanal de lluvia
y de sol el campo envuelto.

Desperté.
¿Quién enturbia ya mi sueño?
Mi corazón
latía atónito y disperso.

El limonar florido,
el cipresal del huerto,
el prado verde, el sol, el agua, el iris,
el agua en tus cabellos.

Y todo en la memoria se perdía
como una pompa de jabón al viento.


PEQUEÑA MUERTE
(F. Escalada/H. Camacho)

Murió sobre el trigo un niño
que no conocía nadie,
le besaron las balas al caer la mañana;
al callar los sollozos,
al nacer el silencio,
lloraron las espigas,
lloró el surco y la piedra,
el hombre quedó solo
detrás de toda la tierra.
Sobre el aire se quedaba
la sangre sola y abierta
mientras sus ojos buscaban
gaviotas oscuras, yerbas.
La muerte vistió zapatos
de hierro y de yerbabuena,
pantalones de metralla
y camisa de fría tierra;
pequeña muerte de niño,
muerte de niño y estrella,
muerte de trigo y de sombra,
agua de acero y de pena,
cuando cayó la mañana
tibia de cardos y yerba
rasgando el día en silencio
con un cuchillo de venas.


PRINCESA DE CERA
(H. Camacho)

Tú serás princesa de mi cuento,
compañera de mi vida real,
te daré mi cetro de madera
y mi llave de coral.
De cartón, mi fortaleza
mil soldados de plomo tendrás,
yo te ofrezco mi cofre de piedra
y mis cuentos de cristal.

Mira cómo te acaricia el aire.
oye cómo te abraza la tierra;
mil duendes que se estremecen
cuando te siento tan cerca.

Corre, se nos escapa esa nube;
dame, dame tu mano y aprieta,
quiero fundirme en tu abrazo
como si fuese de cera.

jose romero concierto 2010 una calle para hilario camacho
José Romero en el concierto «Por una calle en Madrid
para Hilario Camacho», Sala Galileo
(Madrid, diciembre de 2010)


DOLORES, DOLORES
(Luis Martínez/H. Camacho)

Cuando se acostaba el sol
saliste al campo Dolores,
esperabas ver tu amor
y encontraste sólo flores.
¡Ay Dolores!

Tú buscabas por la tarde
el rocío y no lo hallabas
y otro rocío caía
de tus ojos ojos que lloraban.
¡Ay Dolores!

Pero las hierbas sabían
que querías engañarlas,
que el rocío sabe dulce
y las lágrimas amargas.
¡Ay Dolores!

Deja de llorar mi amor
hasta llegar la mañana
y de rocío tendrás
mucho más del que soñabas.
¡Ay Dolores!


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CRÉDITOS DEL L.P: Hilario Camacho, guitarras acústicas, armónica y voz / Jean Pierre Torlais, guitarras acústicas, eléctricas, mandolina y armónica / Quique Santana, bajo eléctrico y voces / Jorge Pardo, flauta dulce, travesera, saxo alto y tenor / Jesús Pardo, teclados / Javier Estrella, percusión / José Antonio Galicia, batería / Rosa Ávila, voces / Portada: Octavio Colis / «Gracias especiales a Octavio por sus críticas, a Dora por su paciencia y al Alberto por ser tan majo...».

El L.P. De paso fue una producción Movieplay - Serie Gong; grabado en los Estudios Kirios en marzo y abril de 1975 y publicado por Movieplay en dicho año.

MP3: Gracias al cantautor Adolfo Celdrán —compañero y amigo de Hilario Camacho— podemos ofreceros las versiones inéditas en MP3 de Tristeza de amor y La mala pesca. Esta última canción tiene letra de Jesús Pacheco y música de Hilario. Camacho tocaba la guitarra en las dos, Gaspar Payá tocó junto a Hilario la guitarra en Tristeza de amor y Juan Pedro Cornejo el acordeón en La Mala Pesca. Ambos, Adolfo e Hilario, las interpretaron con motivo de la presentación del disco del primero, Jarmizaer, Jarmizaer. La grabación se realizó en la Sala Clamores, de Madrid, en 2002. (Web de Adolfo Celdrán: www.adolfoceldran.com)

Enlaces relacionados: Hilario Camacho: Amor, simplemente (artículo) | De paso (letras del L.P.) | La estrella del Alba (letras del L.P.) | La mala pesca (MP3; canción interpretada por Adolfo Celdrán e Hilario Camacho) | Tristeza de amor (MP3; canción interpretada por Adolfo Celdrán e Hilario Camacho).

Este artículo ha sido actualizado con imágenes de los actos celebrados con motivo de la petición al Ayuntamiento de Madrid para que se dé el nombre de una calle al cantautor en dicha ciudad. En FB existe un grupo que mantiene viva la petición.

Ilustraciones artículo: Fotografías por Pedro M. Martínez


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Revista Almiar (Madrid, España) / n.º 31 / diciembre 2006 - enero 2007
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