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«Ennio Morricone Cannes 2007» por Olivier Strecker.
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ENNIO MORRICONE

Ennio Morricone nació en Roma en 1928, y ha destacado como compositor clásico, arreglista y músico acompañante de estrellas de la canción italiana aun antes de dedicarse al mundo del cine. El viejo refrán castellano, «de tal palo, tal astilla», se vuelve a cumplir en Ennio, ya que su padre, Mario Morricone, se dedicaba a tocar la trompeta. Diplomado en el Conservatorio de Santa Cecilia en tromba, composición, instrumentación, dirección de banda y música coral, es uno de los más célebres y prolíficos compositores del siglo XX, con más de 500 partituras en su haber.

Su obra abarca multitud de géneros musicales y ello le ha valido para destacarse como uno de los compositores más conocidos del siglo XX. Debutó en el cine con El federal (1961),de Luciano Salce. Llegó a la fama en1964, con la banda sonora —que firmó con el seudónimo de Don Savio de Por un puñado de dólares (Per un pugno di dollari), de Sergio Leone, la película que marcó el inicio del gran éxito populardel «spaghetti western» (catapultando al estrellato, de paso, al actor-director norteamericano Clint Eastwood)y por la que recibió el premio Nastro d´Argento.

En las obras siguientes del compositor romano La muerte tenía un precio (Per qualche dollaro in più), 1965; El bueno, el feo y el malo (Il buono, il brutto, il cattivo), 1966; Hasta que llegó su hora (C’era una volta il West), 1968; y la saga de los gángsters de Érase una vez en América (C’era una volta in America), 1984; siguió ofreciendo destacadas composiciones basadas en un estilo personal que utilizaba de manera particular las posibilidades de la manipulación de diversos sonidos, incluidos los producidos por los humanos (a veces con claros tintes étnicos): a este último respecto resulta inolvidable el silbido que se escucha en la banda sonora de La muerte tenía un precio o el sonido de fondo del reloj en las escenas finales de la misma.

Morricone supo integrar con habilidad y especial sentido coral los géneros musicalesmás diversos:jazz,música clásica, rock sinfónico, música étnica, etc. y se convirtió en uno de los compositores más solicitados por los directores de cine del mundo entero. Es bien conocida su opinión de que una banda sonora no pertenecía al compositor sino a la película que la inspiraba. En Italia compuso destacadas bandas sonoras para La batalla de Argel (La battaglia di Algeri), 1966, y Queimada!, 1969, ambas de Gillo Pontecorvo, un director de militancia comunista que participó con Morricone en la composición de la música de la primera citada; Supongamos que una noche cenando... (Metti una sera a cena), 1968, de Giuseppe Patroni Griffi; Investigación sobre un ciudadano libre de toda sospecha (Indagine su un cittadino al di sopra di ogni sospetto), 1970, de Elio Petri; Sacco y Vanzetti (Sacco e Vanzetti), 1970, de Giuliano Montaldo; El Decamerón (Il Decamerón), 1972, de Pier Paolo Passolini y Novecento, 1975, el gran fresco político y social de Bernardo Bertolucci que mostró a todo el mundo —entre otras cosas— la belleza y la fuerza revolucionaria contenida en el cuadro Il Quarto Stato, del pintor italiano Giuseppe Pellizza da Volpedo. Morricone trabajó, asimismo, en toda Europa y Estados Unidos, logrando excelentesresultados con El clan de los sicilianos (Le clan des siciliens), 1969,de Henri Verneuil; Maddalena (1972), de Jerzy Kawalerowicz; La Misión (Mission), 1986,de Roland Joffé; Los intocables de Eliot Ness (The Untouchables), 1987,de Brian De Palma, y Frenético (Frantic), 1988, de Roman Polanski, entre otras.

Entre los numerosos premios obtenidos del compositor, destacanel León de Oro por sucarrera, que le concedió el Festival de Cine de Venecia,en 1995, además de haber sido nominado en cinco ocasiones a los Oscar. Hasta el momento no ha recibido el premio de la academia hollywoodiense, aunque muchos reclaman que se reconozca, por fin, su talento por parte de la misma; los mal pensados afirman que nunca se lo darán pues es bien conocida la falta de interés del compositorpor el estilo de vida de los USA hasta el extremo de que no habría querido aprender el idioma inglés.

La carrera musical de Morricone se inició con una trompeta en las manos cuando solo tenía diez años. Gracias a uno de sus profesores —Roberto Caggiano— tenemos ahora la posibilidad de escuchar la música abierta, sincera, creativa y siempre conmovedora de este músico italiano que trabajó con todos los grandes directores de su época. Escribía música para las películas, humildemente, decía, pero aquellas películas en donde participó le inspiraron unas composiciones musicales que por su genio y poder visual se inscriben entre las mejores páginas musicales de la historia.

 


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