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Indira Anampa

Matriz

 

 

 

 

Repto por la arena,

por tu casa,

por tu piel

y

 tu lomo infinito;

tras el vaivén del tallo

sin sudor,

ni lágrimas en tu ápice

                                     (mirada rudimentaria)

en los días vagos,

en las mañanas sordas.

 

Sangra el cáliz por cada hoja

y yo abyecta,

autista en mi crudeza,

mimetizada en la saga verde,

 mustia  brizna del nardo,

                                         (sangrando por cada poro)

 

se va extinguiendo mi belleza

me voy haciendo parda.

 

En el funeral del sol

repto despacio la sombra de mi cuerpo

cubre vidrios escarlata al asfalto

mi  lengua cardo santo

 cicuta que no mata

te abraza en la llama de un verano de febrero

sin más testigo que tú

y tu silencio.

 

Seguimos mudando el cuerpo

en los jardines de alguna Alejandría,

asesinos de la mata sagrada,

conjurados en los vientos salinos,

 

                                                      (esfinge que mora en mi pecho)

 

se muta de los retazos de ingratitud.

 

Somos los aparecidos

de los  días que el viento sopla,

 

en el atlántico

y

yo

agonizando en el pacifico.

 

 Oh blasfemia infinita,

se ondulan los pétalos de la flor sin nombre,

se nos cae la divina culpa,

se nos resta el placer…

 

nos vamos despertando en otro cielo.

 


 

© Grupo Suicidas (2010)
Ilustraciones: Fotografías por Pedro M. Martínez ©