#

Páginas:


 

 

 

Katiuska García López

Destino final

 

 

 

Tengo la pureza del santo sufrimiento,
el destino helado de un cadáver maldito.
Se mezclan las texturas de mi alma condenada
con las espadas secas del dolor y el olvido.


Se estrechan las miradas de pupilas deformes,
adormeciendo el miedo al abrazo infinito.
Se estremece la luna en el cielo de plata,
leyendo en su reflejo su último destino.


Se mecen las estrellas, sangrando falsas luces,
que iluminan el arca del oculto homicidio.
Suena en la madreselva el olor de los llantos,
que gritan a los vientos su eterno castigo.


Gritan las maltrechas hojas, arrancadas de su sitio;
grita la naturaleza, en medio de su delirio.
Son míos los ojos que observan, los perdidos del camino.
Soy yo la que vive muerta: la poeta del olvido.
 


 

© Grupo Suicidas (2010)
Ilustraciones: Fotografías por Pedro M. Martínez ©