Diario de un viajero
por

Víctor López Pérez-Fajardo


TRANSPIRENÁICA GR 11
(España)

29.08.2005

Llevamos ya doce jornadas duras y exigentes pero bellísimas en esta travesía de los Pirineos y hoy comenzamos la treceava espero que con buen pie, nunca tan necesario.

Retomamos el horario de diana a las 6,15 y a las 7 el desayuno, rico y preparado con esmero. Manzana, pan, mermelada, miel y galletas, café con leche. Salimos a las 7,45, ya amaneció y la luz de este primer momento es preciosa, como cantarina, nos dirigimos hacia el circo, dirección oeste, está fresca la mañana y se camina con ritmo, viramos hacia el norte, dejando a la izquierda el Estany Negre y paso a paso, desde los 2.200 m. del refugio Coma Pedrosa, nos hacemos con los 2.950 m. del pico del mismo nombre, la mayor altitud de Andorra, Fidel pasó por la Portella de Baiau y yo más directo pues él me avisó, por el roquerío con camino arenoso que nos llevó allí arriba. El espectáculo es extraordinario, estando rodeados de picos, valles y estanys por todos lados. Me protejo con la chaqueta de goretex del frío aire y tomamos bastantes fotos del GPS de cumbre y panorámicas. Andorra que ya estamos dejando después de atravesarla entera, Francia al norte y Lleida en nuestra dirección siempre oeste. La bajada hasta el refugio Baiau es pina y de pedrera inestable y arenisca, así que amarrando, pero qué luz y qué montañas espejadas en los lagos. El refugio está a 2.517 m., hay catalanes y aragoneses que nos preguntan por la ruta, que la verdad no es nada clara, Fidel se la indica y continuamos camino bajando este Vall Ferrera, fantástico y con la mejor luz y el mejor clima que hubiéramos querido encontrar, agua desbordante que baja creando cascadas y torrenteras, praderas y cumbres alpinas como el Medacorba que dejamos en el Baiau. Fidel me indica el valle que entraría, bien alto, a nuestra derecha según bajamos, hacia la Pica d’Estats, la cumbre más alta de Catalunya, desde aquí no la podemos ver, la ascensión nos implicaría pernoctar en el refugio Vall Ferrera y un día mas. Otra vez será. El camino desemboca en una pista, hemos seguido una antigua lengua de glaciar, que midió en sus tiempos 22 km. y Fidel me señala los pulimentos de las rocas que lo denotan. Fotos a una ranita, a los colores amarillos impregnados en el granito, a los plegamientos de las rocas.

Entramos en el bosque, abetos, servales de cazadores, abedules. Echo un vistazo y canta la liebre, tres boletus edulis de tamaño apropiado para la ensalada de hoy.

La pista se hace pesada, algún robellón (níscalo) que dicen aquí y varios boletus reticulatus. Los diez kilómetros de pista al fin caen y llegamos a Areu, preciosa iglesia y al hotel Vall Ferrera, justo a las 3 de la tarde, para comer. Ensalada aliñada con edulis, patatas rellenas de verduras y conejo guisado con pasas, crema catalá. Descanso.

Km. 21. Desnivel 700 m. 7 horas.


12-9-2006

El año pasado dejamos esta travesía habiendo realizado 369 kilómetros (como la mitad de ella) en el túnel sur de Viella, donde este año la hemos retomado y hoy será la décima jornada que llevamos en este deseo de terminarla. Hemos pernoctado en el Refugio del Puerto de Somport donde coincidimos con los peregrinos del Camino de Santiago que comienzan aquí su andadura. Ayer vimos sarrios, fotografiamos salamandras y alguna gorda marmota de las que continuamente nos silban en estos altos valles.

A las siete menos cuarto salimos carretera abajo hasta la estación de Candanchú, fantasmagórico todo a esta hora, vamos con clara dirección oeste por las pistas de esquí (que tantos recuerdos me traen) y por un sendero hasta el collado Causiat. Cruzamos a Francia con panorámicas de la Sierra Bernera, atravesamos el hayedo de Sansanet, que apenas deja que se filtren los tímidos rayos del sol del día de hoy. Y alcanzamos el Ibon de Estanes, el cual bordeamos por la izquierda. Nos cuesta alcanzar el Puente de l’Escale que es bastante llano. Nos cruzamos un gran rebaño de ovejas «afganas». Atravesando el barranco de la Rueda comenzamos a descender a Aguas Tuertas, aclara un poco, neblina sobre los macizos calcáreos. Sorteando agua y barro recorremos todo el valle y llegamos al Achar de Aguas Tuertas, después por pista ya algo cansado hasta el plano de la Mina. Cruzamos el río Aragon Subordan por el puente y cuando comenzamos la segunda etapa (hoy hemos unido dos etapas en una), comienza a llover. Hace rato que dejamos atrás el viejo cuartel de carabineros de Guarrinza.

Subida de nuevo, constante, pasamos el refugio del Sabucar, frente a nosotros el Chipeta Alto (2189 m.). Se me hace interminable alcanzar el Collado de Petraficha y totalmente empapados, no paramos ni un minuto. Toda la Sierra del Alano, hemos dejado atrás el granito y ya todo es calcáreo. Fundido doy paso tras paso, cuento mentalmente hasta cien y comienzo de nuevo y bajo esta lluvia fina pero consistente al fin llegamos al hostal albergue del camping Zuriza.

Km. 33,6. Desnivel acumulado 1.200 m. 10 horas.

Serán siete días más los que caminaremos, completando esta sufrida pero extraordinaria travesía que nos ha proporcionado tanta belleza, equiparable a los lugares más especiales que he tenido la suerte de recorrer en este mundo.

CONTACTAR CON EL AUTOR: vlopezfajardo[at]hotmail.com

Fotografías: Víctor López Pérez-Fajardo © Derechos reservados
Revista Almiar (Madrid, España) / n.º 37 / enero 2008
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